Ir a la playa con dermatitis

Si sufres de dermatitis no me dejarás mentir que ir a la playa puede ser una de las aventuras más estresantes que podemos vivir lo que tenemos este padecimiento. Existen algunos trucos para hacer de tu viaje algo placentero, o lo más cercano posible a este sentimiento. Sin embargo; es muy difícil en lo social y lo personal poder pasar un fin de semana agradable en el mar. Por eso quiero compartir contigo mi experiencia y algunos tips para que no la pases tan mal. Cabe mencionar que no soy médico, sólo soy alguien que tiene esta enfermedad y ha logrado controlarla, incluso aprendí a vivir con ella y todos sus síntomas.

Hace algún tiempo tuve un brote de dermatitis severo, el cual duró aproximadamente año y medio, tiempo en el que había apartado mis vacaciones. Estuve muy cerca de cancelar el viaje debido a que el mis brazos, piernas, espalda y axilas estaban cubiertas de manchas rojas. La comezón era insoportable, no podía imaginar lo que el agua salada le haría a mi cuerpo, así como el sol y la arena. Estaba aterrado. Mi dermatóloga me recetó una pomada con cortisona, pero yo sabía que el efecto placentero sólo duraría una semana, quizá dos. Tres días antes de tomar mi avión la use, lo cual no les recomiendo si en su primer tratamiento les volvió la dermatitis, ya que la cortisona puede tener efectos adversos en tu piel se abusas de ella. Yo me arriesgué y se me quitaron la mayoría de las manchas rojas, así que me sentía un poco más cómodo. Recuerda siempre visitar a tu médico y preguntarle si puedes hacerlo.

Me hospedé en uno de los hoteles en Acapulco que están cerca de una de las playas más famosas del Puerto, desempaqué y al instante quise sentir el mar. Pero antes usé un bloqueador especial, el cual está libre de algunos químicos que podrían irritar tu piel y el cual consigues en farmacias especializadas en dermatología. La felicidad de estar en el mar duró muy poco, pues al salir del mar, la sal hizo de las suya y una comezón intensa recorrió todo mi cuerpo, por lo que corrí a las duchas que están en la alberca del hotel para quitarme la sal y la arena, lo que me dio un poco, sólo un poco, de alivio.

Los días que estuve ahí tenía que estar poniéndome bloqueador y una crema especial para mantenerme hidratado y no sufrir tanto con la comezón. Me estuve cuidando de no pasar mucho tiempo debajo de los rayos del sol y constantemente también me ponía el bloqueador especial. Además tenía que bañarme tres o cuatro veces al día para eliminar restos del cloro de la alberca o la arena y la sal del mar. Son fuente de una intensa comezón. También tuve que lidiar con las miradas, pues me dieron brotes pequeños en algunas partes de mi cuerpo, lo que era incómodo.

Así que si tienes dermatitis y estás pensando ir a la playa, lo que te recomiendo es que vayas al médico, ya sea un dermatólogo o un alergólogo y le pidas algunos consejos para pasarla increíble y no te moleste la enfermedad. Ve bien armado con cremas para mantenerte hidratado y cuídate de los químicos que hay en la alberca y las sustancias del mar. No te dejes intimidar por las miradas, ellos no saben por lo que estás pasando.